Regulación del trabajo en casa: Una guía para todos

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El último año sin duda nos ha supuesto grandes retos y también nos ha permitido encontrar nuevas alternativas. En medio de toda la transformación que ha supuesto la llegada de la pandemia y el sorpresivo traslado del trabajo de las oficinas a las casas, nuestras reglas del juego también han tenido que saber adaptarse a esta circunstancia y garantizar las condiciones laborales establecidas.

En un contexto tan inesperado pudimos experimentar, explorar y ajustar situaciones para movernos con rapidez y en torno a esa celeridad, también tuvimos algunos “tropiezos”. ¿Qué situaciones se evidenciaron?: Sobrecarga laboral, jornadas extensas de trabajo, falta de desconexión, entre otros, que en primer acercamiento fueron abordados en la Circular 021 de 2020 y la Circular 0041 de 2020 del Ministerio del Trabajo.

Con la aprobación en el Congreso del proyecto de ley del trabajo en casa, pendiente de sanción presidencial, ahora vemos una regulación un poco más específica de esta modalidad laboral en la que hemos ganamos todos.

¿Qué se establece en esta iniciativa?

Esta se constituye en un instrumento de protección tanto para los colaboradores como los empleadores frente a la manera en la que se están llevando y gestionando algunos puntos de las relaciones laborales, principalmente ante la emergencia sanitaria.

Este proyecto de ley, define el trabajo en casa como la habilitación al colaborador para desempeñarse de forma transitoria en su actividad laboral o funciones fuera del lugar donde habitualmente las realiza. Estas son sus características:

  • Temporalidad: Esta regulación es de carácter TEMPORAL y tiene una aplicabilidad máxima de tres meses.
  • Es prorrogable hasta por un periodo de tres meses.
  • Excepción: Es excepcional puesto que esta ley se aplicará a situaciones fortuitas, tal como en el caso de la pandemia y si se mantiene las condiciones relativas a esta.
  • Este acuerdo debe ser certificado por el empleador por escrito para que inicie su jornada laboral en casa.

Miguel Bermúdez, experto en Derecho Procesal y Laboral, indica que es rasgo fundamental de esta iniciativa es que, “en virtud del principio de No Desmejoramiento de las Condiciones Laborales, todo contrato vigente es ley para las partes y no se puede, por el hecho que las partes acuerden un cambio de condiciones en cuanto al lugar de ejecución del trabajo, permitir que se alteren ninguna de las condiciones contractuales vigentes o elementos inherentes a la naturaleza una relación laboral (Art.23 CST):

  1. Las funciones contratadas y desarrolladas usualmente en el sitio de la empresa empleadora.
  2. El horario, porque se debe mantener de la misma manera que se pactó inicialmente (es decir que se reconocerán recargos por horas extras o suplementarias).
  3. El salario.

Con esta consideración y bajo la lupa de la regulación, esta modalidad de trabajo debe regirse, naturalmente por la Constitución Política, en la ley y bajo estos criterios:

COORDINACIÓN

DESCONEXIÓN LABORAL

·         Funciones, actividades laborales y servicios deberán desarrollarse conjunta y armónicamente entre el empleador y el trabajador


·         La coordinación se da desde el momento de la asignación de tareas

·         Se deben fijar los medios y herramientas

·         Se debe generar reporte seguimiento y evaluación, así como comunicación constante y recíproca

·   El trabajador se puede abstener de ejecutar sus servicios en sus periodos de descanso

·         Durante el tiempo de trabajo en casa se mantendrán vigentes las normas del Código Sustantivo del Trabajo en los reglamentos aplicables relativos al horario y la jornada laboral

Esta iniciativa también contempla los elementos de la relación laboral en el Trabajo en Casa:

  • El empleador determinará los instrumentos, la frecuencia y modelo de evaluación del desempeño, cumplimiento de metas y el mecanismo por el cual se se puedan generar reportes y resultados.
  • Los criterios de seguimiento de objetivos y actividades se deberán concertar y establecer con anterioridad.
  • El colaborador podrá disponer de sus propios equipos, dispositivos y otras herramientas previo acuerdo con su empleador.
  • En caso de acordarlo, el empleador será quien suministre todos aquellos sistemas y equipos de información y todo lo requerido para el desarrollo de las funciones por parte del empleado.

Otro de los temas que recoge esta iniciativa es la posibilidad de movilizar esta modalidad de trabajo en casa, esto quiere decir que, si de común acuerdo, se mantiene al trabajador de manera remota deberá hacer tránsito al teletrabajo si las condiciones que le dieron origen al trabajo en casa permanecen.

Perspectivas de expertos

Teniendo en cuenta el camino recorrido en el último año, hemos podido solventar algunas de las situaciones generadas en el contexto del trabajo en casa susceptibles de ser mejoradas. Estas condiciones abordadas en el documento son un bálsamo para aquellos puntos de revisión.

Al respecto de esta iniciativa, Manuela Ocampo, abogada especialidad en Derecho Laboral y de la Seguridad Social de la Universidad del Rosario, indica que podría verse como “un factor positivo al brindar respuesta a los múltiples interrogantes”, esto ya que, desde su punto de vista, se percibe un cansancio colectivo frente a la incertidumbre y lo ambiguo de la adopción de algunos procesos con premura y sin planificación.

Por otra parte, la abogada expone que hay que “poner sobre la mesa la necesidad de una mención específica a la “desconexión laboral” indicando que esta “(…) implica que el trabajador puede abstenerse de ejecutar la prestación personal del servicio durante sus periodos de descanso (…)”.

 Esto nos debe llamar la atención, y estamos todas las partes involucradas, llamadas a revisar a conciencia la manera en la cual estamos desarrollando nuestras relaciones laborales y a realizar las acciones necesarias para garantizar que este espacio, tan importante para todos, sea sano y seguro, que permita una producción en donde se priorice la calidad sobre la cantidad y para esto, quien produce, debe encontrarse en condiciones óptimas, justas y equitativas.”

El experto Miguel Bermúdez indica que el Trabajo en casa (TEC) es una posibilidad que, bien usada, constituye un beneficio para empresa y trabajadores y debe blindarse con herramientas suficientes para afrontar dos principales retos para el empleador, desde en su perspectiva:

  1. Métodos y mecanismos para manejo y seguridad de la información.
  2. El control de la salud y seguridad en el trabajo, en el TEC sigue siendo el mismo, así que puede ser desafiante al no haber un control tan eficiente del personal, no se podrá supervisar y diferenciar entre eventos comunes y profesionales que afecten la salud de los trabajadores a cargo de las empresas.

La invitación de Bermúdez es “reforzar en este aspecto necesariamente los controles tanto de pausas activas, revisiones periódicas, estudio de los puestos de trabajo en cada hogar. Este será uno de los mayores retos”.

Por su parte, la jurista Ocampo llama la atención sobre “la necesidad de incluir en nuestros análisis una lectura de contexto con enfoque de género y enfoque diferencial que permita brindar una cobertura y una protección real, teniendo en cuenta las diferencias de las partes involucradas, en un sentido amplio, de manera tal que se permita un abordaje ajustado a las necesidades particulares de cada una.” Adoptemos las regulaciones para garantizar el cuidado integral de nuestro activo más importante, las personas.

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