Onboarding digital: dar la bienvenida en un formato híbrido

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Hemos hablado largo y tendido del onboarding, ese conjunto de acciones que permiten dar la bienvenida e iniciar al colaborador en la empresa.

Sin embargo, siempre hay cosas a las que prestar la atención y el proceso de iniciación debe tener muchos aspectos en cuenta. El onboarding evoluciona igual que lo hace el reclutamiento.

Recordemos que más del 40% de los empleados abandonan el primer mes según un estudio elaborado por Equifax Workforce.

Esto hace que sea necesario invertir tiempo y recursos en este proceso para empezar a crear el compromiso y la fidelidad del colaborador hacia la empresa.

Según Gallup, más del 88% de los encuestados afirmó estar descontento con los programas de incorporación que hacían sus empresas.

Este proceso se incluye dentro del programa relacionado con el bienestar laboral de los empleados. El objetivo principal es familiarizarlo con la cultura de la empresa y conseguir que se sienta integrado e independiente para ser un miembro productivo del equipo lo antes posible.

Compartir objetivos une

Para conseguir esa integración total del nuevo miembro es necesario que se sienta acompañado y comparta los objetivos de su equipo y empresa.      

Tener un objetivo común acorta el tiempo de adaptación a la empresa y a la vez facilita que el colaborador se sienta parte del equipo al tener un propósito dentro del equipo.

La fidelización empieza mucho antes de la contratación, ya podemos ver señales de interés desde el momento de la aplicación a la vacante. Durante el proceso de selección es necesario que el equipo de Recursos Humanos le haga sentirse seguro y bien tratado.

La Candidate Experience influye y mucho en la visión que tiene el profesional de la empresa y hace que se plantee unas expectativas sobre cómo será trabajar ahí.

Debemos tener en cuenta que, aunque este método tiene en mente la integración del equipo y el acortar tiempos para ser un miembro productivo, todos, independientemente del cargo, necesitamos un tiempo de adaptación y conocimiento del medio.

Es importante facilitar ese tiempo y tenerlo en cuenta a la hora de asignar tareas y encomendar acciones a corto plazo. Antes de ser un miembro productivo, la persona debe sentirse segura para aportar ideas y desarrollar su máximo potencial.

La digitalización del proceso

La crisis sanitaria puso de manifiesto que muchas empresas no contaban con un proceso de onboarding digitalizado y la incorporación en plena pandemia fue difícil.

Trabajar en remoto o con un equipo híbrido ha hecho que muchas áreas de talento investiguen nuevas formas de dar la bienvenida sin que sea necesario estar presencialmente en la misma sala.

Hacerlo de forma virtual implica un nuevo estilo de gestión y la necesidad de tener protocolos según la modalidad de las acciones: presencial o en remoto.

Actualmente hay softwares de selección como SherlockHR que permiten incluir el Onboarding dentro de sus procesos, convirtiéndose así en la última etapa de la selección. Es un proceso puente entre el reclutamiento y la fidelización.

En estos softwares se puede comunicar al candidato la documentación necesaria para hacer el contrato     , crear un listado de tareas para tenerlo todo preparado e incluso asignar a miembros del equipo tareas para que tengan conocimiento de lo que se espera de ellos.

Es importante dar a conocer la noticia al resto de la empresa y poner especial atención a los nuevos compañeros de equipo. Informar a los colaboradores es una buena forma de tener en cuenta sus inquietudes y a la vez ser transparentes con las incorporaciones.

Sin embargo, como RR.HH. debemos tener en cuenta varios ítems y acciones para hacer un plan de onboarding digital.

¿Qué debemos tener en cuenta para hacer un plan digital?

  • Contexto: es necesario saber qué acciones lleva hoy en día la empresa y realizar un análisis de los resultados de este proceso. También debemos preguntar al área de RR.HH. y a los managers de equipo que han incorporado a gente recientemente. Solo sabiendo de donde partimos podremos desarrollar un plan adecuado.
  • Definir las acciones clave de la incorporación del empleado desde el momento de la contratación hasta el primer año. Se trata de detallar y ordenar temporalmente para asegurar que la persona se sienta acompañada y se la capacite para integrarse en la compañía.
  • Colaboradores implicados: conocer quiénes tienen tareas y funciones dentro del programa. Tanto a nivel formal como informal es importante pensar en todos los momentos de adaptación.
  • Recursos y herramientas con las que cuenta la empresa para poder hacer un buen onboarding.
  • Revisar el plan y ver que es coherente con los retos que se plantean. Importante ver si la comunicación y la plataforma usada cumplen con los objetivos planteados.
  • Feedback y resultado final: es importante hacer seguimiento y ver cómo va el nuevo colaborador. El feedback es crucial para conocer de primera mano si todo es correcto o si hay áreas de mejora.

     Una vez revises estos puntos y junto con tu software de recursos humanos seguramente podrás crear las etapas adecuadas según el cargo y el tiempo de incorporación.

Un buen onboarding consiste, principalmente, en dar una cálida bienvenida al nuevo profesional y darle un tiempo de adaptación, acompañándolo para que no se sienta solo y compartiendo objetivos y valores para generar compromiso a largo plazo.

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