Flexibilidad horaria, ¿llegó para quedarse?

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Indudablemente la pandemia nos ha hecho ser ágiles a la hora de adaptarnos, en ese proceso de adaptación vemos cómo la flexibilidad horaria se ha convertido en una pieza clave en este rompecabezas cambiante que es la vida por estos días.

Casi que en un parpadear pasamos de estar en la oficina a trabajar en casa y con eso, el reto de administrar el tiempo cada uno, en su realidad, apareció y tuvimos que flexibilizar no solo la mente, también el horario laboral. Con mayor o menor éxito, al principio parecía no ser tan sencillo lograrlo, ahora, después de varios meses de experiencia queda demostrada que la flexibilidad horaria tiene más ventajas de lo que creíamos.

¿Deberían las empresas de ahora en adelante implementar de forma permanente la flexibilidad del horario? Veamos…

Se puede lograr

Por supuesto que se puede lograr, lo bueno es que contamos con el tiempo para pensar la mejor manera de flexibilizar el horario de nuestros colaboradores. Debemos empezar por establecer las metas y definir las tareas. Allí entraría la flexibilidad, en la que prime el logro y no solo el conteo de tiempo. Debemos recordar que medir las horas trabajadas no necesariamente es el mejor indicador para medir la productividad o la eficiencia de los equipos.

Otro aspecto relevante para conseguir flexibilizar el trabajo consiste en abrazar la tecnología. Sin duda la comunicación asertiva y ágil es y ha sido fundamental para hacerle frente al trabajo en medio de una pandemia mundial.

Actualmente, la tecnología nos ha permitido mantenernos comunicados y básicamente trabajar en sí (para todos quienes pudimos mudar nuestro trabajo al hogar). Podemos acceder a plataformas para medición de desempeño, logro de objetivos y resultados, contamos con software para video conferencias y video entrevistas, el almacenamiento de datos, entre otros que harán una realidad el horario laboral flexible.

Es posible implementar cambios en el horario laboral en la medida en la que se tengan claros los procesos para el trabajo colaborativo.

Flexibilidad regulada

En Colombia, la jornada laboral flexible fue instituida en el literal del artículo 161 del código sustantivo del trabajo y establece que “El empleador y el trabajador podrán acordar que la jornada semanal de cuarenta y ocho (48) horas se realice mediante jornadas diarias flexibles de trabajo, distribuidas en máximo seis días a la semana con un día de descanso obligatorio”

Apoyados en lo que dicta la ley, estas son algunas de las características con las que cuenta la jornada laboral flexible:

  • Puede ser distribuida para cada día de manera variable
  • Deben sumar en total 48 horas semanales en 6 días
  • Debe contar con un día de descanso obligatorio (Domingo o un día establecido de común acuerdo)
  • La jornada puede ser de un mínimo de 4 horas y un máximo de 10 horas diarias
  • Este tipo de jornada debe ser acordada entre la empresa y el colaborador en cuyo caso el empleador será quien fije el horario.

En época de cuarentena esa flexibilidad puede ser más… flexible. Pensemos la perfecta convergencia en las realidades de los colaboradores y el logro de los objetivos empresariales.

Grandes ventajas

La flexibilidad del horario laboral sin duda es una ficha ganadora en nuestra estrategia de employee centricity que nos ayudará con la retención y también en la atracción de nuevos talentos. Son muchas las grandes ventajas de esta acción:

  • Unión: Tanto los equipos como las diferentes áreas se integrarán mejor entre sí ya que la comunicación será constante y también será más efectiva ya que para lograr el trabajo de forma flexible, será necesario estructurar los protocolos de comunicación, la extensión de las reuniones y los espacios de team building… Todos estaremos remando hacia el mismo lado.
  • Compromiso: Al disfrutar de un trabajo con horario flexible nuestros colaboradores le quedará claro que la empresa se mueve bajo la premisa de velar por el bienestar de los colaboradores, que están comprometidos con sus plantillas de manera que se aumentará también su nivel de compromiso y satisfacción con la compañía.
  • Confianza: Contamos con personas altamente capacitadas para desempeñar los cargos, al depositar nuestra confianza en que harán un buen uso de su tiempo laboral para cumplir con sus funciones, se reforzará esa relación de mutua credibilidad orientada al logro de resultados.
  • Equilibro: Los empleados se sentirán más felices y motivados ya que podrán encontrar el punto de equilibrio entre su vida personal y la laboral atendiendo naturalmente sus responsabilidades y los logros propuestos… Trabajar en casa no son vacaciones, es ser lo suficientemente responsables y comprometidos para hacer bien lo que corresponde desde el lugar en el que se encuentren.
  • Eficiencia: Se alcanza. En la jornada laboral flexible, la eficiencia encierra dos principios básicos: la administración del tiempo y la autogestión. Es momento de pensar en qué técnicas o estrategias les estás brindando a tus colaboradores para que puedan aprender a autogestionarse y a saber administrar su tiempo (no es que nos digan que hacen a cada minuto de su día) se trata de darles pautas para que sean más eficientes en el uso del tiempo, además ellos saben en qué momentos rinden más. Seremos más productivos y competitivos.

La realidad del mundo nos exige reinventarnos para la adaptación, es la manera en la que podremos evolucionar, así mismo, en esta coyuntura es un deber ser mucho más humanos, en la vida en general y por supuesto, a todos los niveles de las organizaciones.

Según Daniel Goleman en “La práctica de la inteligencia emocional” (1998), en un mundo tan cambiante encontramos que la flexibilidad, la posibilidad de adaptarse al cambio es más importante que la experiencia” … Si lo pensamos, esto es lo que ha ocurrido y seguirá en nuestras empresas. ¿Tu empresa es ahora más flexible?

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