Crecer profesionalmente: convertirse en directivo y tener éxito

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A veces da un poco de miedo crecer profesionalmente. Cuesta dar el paso y acceder a un puesto de liderazgo, normalmente las oportunidades dentro de una empresa no suelen favorecer estos cambios.

Sin embargo, poco a poco las organizaciones plantean planes de crecimiento para sus empleados y en estas ocasiones es necesario dejar atrás tu posición y ejercer otra, más de gestión y liderazgo.

Si lo que buscas es un nuevo empleo con mayor responsabilidad y tu empresa no te da esa opción, tal vez requieras hacer un cambio de empleo. Realiza una búsqueda que te permita crecer profesionalmente, aunque no sea en la misma compañía.

Estos ascensos conllevan más responsabilidad y aportar cambios positivos en la empresa, sin embargo, siempre tendrás que averiguar qué es realmente necesario.

¿Cómo lograr un impacto positivo?

1. Escuchar y aprender

Durante el proceso de selección ya has demostrado lo que sabes. En las entrevistas has puesto ejemplos prácticos, has hablado con otros managers y han decidido que eres la persona adecuada.

Cuando empiezas es importante escuchar y aprender. Normalmente si te vas a encargar de dirigir un equipo, ellos mismos te explicarán como hacen las cosas, los inconvenientes que han tenido hasta ahora y los objetivos.

Es importante que te esfuerces en aprender todo lo que puedas de la nueva empresa, cómo trabaja y cómo se toman internamente las decisiones y se saltan los obstáculos.

Una vez te hayas empapado de esa información, será el momento de adaptar tu plan e ir introduciendo las mejoras que creas que pueden ayudar a la empresa a conseguir su misión.

Es importante que te sepas ganar al equipo, si ellos no te respaldan, seguramente introducir cambios será el doble de difícil y te supondrá muchos dolores de cabeza.

2. Conoce a tus compañeros

Ya lo hemos avanzado en el primer punto. Es importante entender el mapa relacional de tu nueva compañía, cómo se distribuye el poder y cuáles son los valores organizacionales que premian en ciertas situaciones.

El periodo de integración te permitirá establecer los primeros contactos e interactuar con ellos. Aprovecha las primeras semanas para descubrir la jerarquía, las formas de negociación; más adelante estarás muy ocupado con las cuestiones diarias.

3. Saber qué esperan de ti

Seguramente en la entrevista te contaron tus objetivos a medio plazo, ahora es el momento de profundizar en tus objetivos y en las expectativas puestas en el cambio y comentarlo tu responsable directo.

Establece las metas primordiales e inmediatas y tantea el terreno para saber qué puntos son claves, cuáles pueden ser prescindibles e incluso qué están dispuestos a hacer para conseguirlos a nivel empresa.

Este tema en la entrevista se trata por encima, principalmente porque aún no eres miembro de la compañía y hay cuestiones que no se pueden revelar.

Una vez formas parte del equipo te pueden dar mucha más información y con datos reales puedes tomar consciencia de lo que esperan de tu posición y trabajo.  

4. Retroalimentación

Para saber si estás realizando un buen trabajo será necesario que te den feedback sobre cómo lo estás haciendo y los resultados obtenidos hasta ese momento.

Sabemos que a veces es complicado pedir esa retroalimentación, pero es esencial ir tomando el pulso a tu avance dentro de la empresa. No esperes a que pase el periodo de prueba.

Puedes hablar con tu superior directo para que te asesore y te ayude a mejorar. También es importante establecer esa misma relación con el equipo que gestionas.

Es de suma importancia establecer unas pautas para dar ese feedback. Déjales claro que ellos también pueden contarte sus inquietudes y sus percepciones libremente, incluso de tu forma de ejercer como jefe.

Esta información será de gran valor para el departamento y bien hecha os puede cohesionar como equipo.

La comunicación y la forma de hacerlo generan una respuesta positiva o negativa, en caso de hacerlo de forma directa y sin tacto, los resultados y el ambiente pueden ser negativos. Te recomendamos realizar algún curso o leer sobre ello para que esta cuestión no sea una bomba que explote en tu dirección.

5. Hacer frente a las situaciones difíciles

Deberás estar preparado mentalmente para las situaciones difíciles. Piensa que un buen líder tiene que lidiar con las presiones de sus superiores y con la de sus colaboradores.

Estas circunstancias se darán lo quieras o no, porque son intrínsecas de las relaciones entre personas. Es importante que cuando esto ocurra dediques 20 minutos a analizar la situación y encontrar un punto medio que te permita seguir adelante.

Para poder realizar un buen trabajo deberás dedicar cada semana un tiempo para recordar el objetivo que tienes en la empresa, hacer un escáner de la situación actual, preparar las acciones para la semana que viene e intentar llegar al origen del conflicto.

Los 100 primeros días son los más difíciles, pero enseguida conseguirás tener un ritmo constante y el conocimiento del equipo y la organización te ayudará a enfrentarte a estas situaciones con mucha más solvencia.

Cambios profesionales

A veces cuesta mucho dar ese paso. Piensa que algunos profesionales sufren el conocido síndrome del impostor y esto hace que no siempre sea fácil pedir un ascenso o cambiar de categoría profesional.

Sin embargo, si hay un trabajo detrás, si has entrenado tus habilidades de liderazgo y negociación, puedes triunfar donde te lo propongas.

McKensy & Co en un artículo sobre el éxito de ascender a roles de liderazgo publicó que un 33% de las nuevas incorporaciones directivas no cumple las expectativas y el 68% de esos casos son por temas relacionados con la política interna de la empresa y la relación con las personas.

Tenlo presente, no para desanimarte a aplicar a ese empleo, sino para prepararte mental y profesionalmente para afrontar esas situaciones.

Los primeros meses debes aprender todo lo que puedas de esa lucha interna y establecer metas realistas entre tus propósitos y los objetivos laborales por los que te han contratado.

Como siempre la preparación y la reflexión serán tus grandes aliados para superar este cambio laboral con éxito.


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